ROJO o la necesidad de estar atentos siempre

1ROJO-4 

Montserrat Fonseca

El joven director Benjamín Naishtat (Buenos Aires 1986), se llevo la Concha de Plata al Mejor Director por la película Rojo (Argentina-Brasil-Francia-Holanda-Alemania/2018), en la última edición del Festival de Cine de San Sebastián. Destacan dos premios más para esta excepcional película: Dario Grandinetti, que se llevo premio al mejor actor, y a la mejor Fotografía para el Brasileño Pedro Sotero. Así mismo participan en la cinta la magnifica actriz argentina Andrea Frigerio y el excelente Alfredo Castro como turbio investigador. San Sebastián aplaudió a rabiar a los actores Darío Grandinetti y Alfredo Castro y a la actriz Andrea Frigerido nada más terminar la proyección del film que se vio recompensada con los 3 premios ya mecionados en  el Palmarés la 66 edición del Zinemaldia.

La película está ambientada en un pueblo de provincia a mediado de los años 70; es decir, en pleno apogeo de las Triple A y con el golpe de Estado que se avecinaba embebiendo todo el film. Visualmente nos transporta sin esfuerzo a esa época la magnifica fotografía del brasileño Pedro Sotero.

En palabras de su protagonista  Andrea Frigerido: “es admirable como Benjamín que ni tan siquiera vivió esos momentos,  ha sabido retratar de forma como la sociedad miraba para otro lado. Eran tiempos de doble moral, de no preguntar, de no querer saber, no ser amigo de alguien del que no conoces su origen social por no arriesgar a estar en su listín de teléfonos”. Rojo (¿podría aludir a “los comunistas”, que hoy “ya no se llevan”; de ahí el poco interés despertado en su distribución?), es una minuciosa y sobrecogedora pintura de época, y una mirada incómoda de las pequeñas miserias sociales que hicieron posible una de las dictaduras más violentas de la historia (el silencio de los mansos).

Los actores departieron largo y tendido sobre lo que implicaban sucesos como los reflejados en la película. En palabras de ellos, en las ruedas de prensa que pudimos disfrutar: “Quisiera destacar la mirada que tiene Benjamín sobre ese momento tan oscuro de nuestro país. Nunca se había puesto en el cine argentino el acento en la complicidad civil”,  ha dicho Grandinetti quien, como Andrea Frigerio y el chileno Castro, han advertido de que la cinta habla del pasado, pero “exige atención” al futuro. “Aspiro a que esta película nos haga reflexionar sobre la necesidad de estar atentos siempre, porque no se van nunca, hay que verlos llegar desde lejos para que no nos sorprendan más”. El actor argentino ha señalado que vivió y tiene “muy presente” esa época, “en la que todos sabíamos que estaba pasando algo feo, aún sin tener idea de la magnitud de lo que se avecinaba”.

Por su parte Andrea Frigerido advirtió de que “cada vez que una sociedad pide paz, detrás de ese pedido que parece tan inocente e ingenuo puede haber un pedido de sangre, de que las cosas se acaben rápido, como sea, y eso puede ser peligroso, porque hablamos del pasado pero puede ser hoy y mañana”. Ahora, con ‘Rojo‘, se pone el dedo en la llaga de la complicidad civil durante la dictadura de Videla, un asunto “poco o nada” tratado en el cine argentino. Además, ha recordado que el filme “puede advertir sobre cualquier cosa que se puede preparar, sobre todo en estos momentos en que parece que el fascismo ha vuelto a crecer”. Por su parte, tras recordar que su país, Chile, también vivió dictaduras paralelas a las de Argentina, Castro ha destacado las contradicciones morales de su personaje. “Me apasiona cómo desvela esta película, con gran inteligencia, a esos cómplices pasivos de la dictadura que nunca han estado en prisión, nunca han ido a juicio”, señalo el chileno.

Las primeras escenas de Rojo son magistrales y, el resto también. Es una película poderosa que camina desde el thriller psicológico, policial, hasta el western, con esos maravillosos paisajes desérticos (una vez mas la fotografía), consiguiendo una atmósfera impactante, angustiante, opresiva, sin caer para nada el lineas moralizantes, no carente de humor  y con bastantes momentos absurdos. Esta magnifica película, que obtuvo su merecido reconocimiento en la 66° Festival de San Sebastián,  es una película de calado lento y profundo malestar, de estética brillante y ritmo pausado, que resulta difícil olvidar y merecería ser mucho mejor tratada, por ejemplo por las distribuidoras: ¿donde están? Aun no ha sido estrenada en nuestro país ni en muchos otros. ¡A que le han entrado ganas de verla!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s