‘El mercado está más dispuesto a aceptar películas de arte y ensayo’

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Robert Andrés Gómez

Carlo Chatrain (Turín, 1971), director artístico desde 2012 del Festival de Cine de Locarno (Suiza) pasa revista a un año de cine, desde el prisma del certamen que dirige, uno de los más interesantes y capaces de posar su mirada mucho más lejos que sus hermanos contemporáneos – a decir Berlín, Cannes o Venecia-. Con una selección rigurosa que pasa por su empeño de descubrir y presentar al mundo nuevos talentos y nuevas cinematografías, así como alentar la producción y la relación de espacios cinematográficos desde el corazón del certamen, una plaza abierta al cielo, lugar de encuentro emblemático de esta fiesta.

Con doce secciones, tres en competencia y 25 premios a otorgar, el festival fue fundado en 1946. Su galardón principal, el Leopardo de Oro, fue otorgado el último año a Right Now, Wrong Then del surcoreano Hong Sangsoo.

¿Cuál es su evaluación de 2015 en la industria cinematográfica. Ha sido un año de buenas y no tan buenas películas, u obras que sugerían que había un momento creativo especial, fuera de lo común?

Siempre es muy difícil responder a estas preguntas en general, pero desde mi punto de vista yo diría que 2015 ha sido un buen año – mejor que el anterior. Tuve menos problemas en la composición del programa del festival con películas que, posteriormente, fueron muy bien recibidas en otros festivales de cine y que actualmente se encuentran en plena distribución en los diversos mercados. Me parece que el mercado está más dispuesto a aceptar y trabajar con películas de arte y ensayo que otros tiempos. En ese sentido estoy contento de ver que más compradores están asistiendo al certamen cada año y que están buscando películas más desafiantes y originales.

¿Qué tipo de presión imponen las nuevas tecnologías a los festivales de cine?

Creo que las nuevas tecnologías no están en contra del festival, por el contrario le ayudan y amplían el espectro que tiene el cine en la actualidad. También contribuyen a reducir el tiempo de producción de un film tradicional. Hoy día es el sistema de exhibición del cine el que está sufriendo los alcances de este tiempo, y quizás a mediano o largo plazo, termine también por afectar a los festivales de cine.

El año pasado, Netflix llevó a Venecia Beasts of no nation, y un par de años atrás HBO llegó a Cannes con Behind the Candelabra. ¿Están redimensionando estas compañías el concepto de cine, o sólo el concepto de distribución?

Netflix o HBO por lo general trabajan en diferentes formatos sus películas. Me gustó Behind the Candelabra, pero me parece que es una película más tradicional en su modo de producción y financiamiento. El verdadero nuevo concepto de producción de Netflix y HBO se encuentra en las series de televisión.  Ahora, veo un creciente interés de los festivales hacia estos productos, pero hasta ahora no he visto una buena fórmula que permita presentarlos en el marco de un festival de cine como Locarno. En cuanto a la distribución estoy de acuerdo con lo que Netflix dijo cuando abrieron su oferta en Suiza o en Italia: “No estamos en competencia con los cines, pero sí con otras formas de entretenimiento, como el teatro, partido de fútbol”. Creo que un aficionado al cine continuará con su hábito de ver películas y disfrutar también viendo sus series de televisión.

A pesar del impacto tecnológico, Locarno tiene una de las imágenes más Legendaria del cine: películas en la plaza.

Esa mirada romántica que simboliza el cine en la Piazza Grande puede tener un aspecto muy anticuado pero tecnológicamente es muy vanguardista. El concepto de la Piazza Grande es algo único: no sólo fue el primer lugar donde se mostraron películas en 4K; sino que también es un lugar de selección. La Piazza Grande es un teatro y un lugar donde se puede combinar diferentes formas de arte como la música, vídeo instalaciones, discusiones … y por último, pero no menos importante, exhibir una película en una plaza se refiere también a lo social y al lado político que cada película tiene.

2015 fue un año dominado en el Palmarés por países asiáticos: Corea del Sur, Japón, India … ¿Qué sucede en este lado del mundo qué ha seducido de tal manera al certamen?

Es cierto que en los últimos dos años el Leopardo de Oro se ha ido a Asia. No obstante, en descargo del certamen he de reconocer que en los mismos años las películas de Asia no eran tantas. Sin embargo Lav Díaz y Hong Sangsoo son directores conocidos y apreciados por los asistentes al festival y críticos de cine y para mí son dos de los mejores narradores de la actualidad. En general yo diría que es más fácil para un Jurado adjudicar un reconocimiento a una película asiática porque son portadores de una cultura diferente, utilizando un lenguaje que es bastante emblemático; pero este no es el caso por ejemplo de La hora feliz, la película japonesa que se alzó consiguió una mención especial y un premio para el elenco. La hora feliz es un experimento bastante original. Utiliza el lenguaje de las series de televisión como un recurso narrativo trasladado al cine. Visualmente parece algo muy simple, pero resulta posteriormente un elemento muy fuerte sustentado por el trabajo actoral.

A partir de 2016-2018, el programa Doors Open Lab estará dedicado a trabajar con Afganistán, Maldivas, Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh, Bután, Myanmar y Nepal. ¿Qué espera lograr con esta centrifugadora creativa en este lado del mundo?

Desde su comienzo, Locarno se ha comprometido con los descubrimientos cinematográficos y trabajar en dicha región durante tres años nos permitirá conocer mejor la situación. Pero también queremos ayudar a profesionales y productores para estrechar las relación con sus colegas europeos. Los productores son tan pocos y la industria tan frágil que hemos decidido abrir un laboratorio dedicado a los productores procedentes de estos países.

¿Se atreve a nombrar a los cines que representan un mayor interés en ese proceso?

Entre los países de que participan en Open Doors, Sri Lanka es sin duda el más interesante. No obstante, si tengo que juzgar a todo el mundo, dando una sola respuesta sería demasiado complicado. Además, veo que cada vez más las distinciones nacionales están perdiendo interés. Hay una comunidad de cineastas que existen y van más allá de las fronteras. Ahora mismo sigo pensando que Estados Unidos y Francia son las cinematografías más ricas.

Este año El cine latinoamericano ha tenido una excelente figuración. Muchos de los críticos de cine han informado de un aumento del “realismo sucio”. ¿Está de acuerdo con esa calificación?

Veo un “paisaje” mucho más complejo, con películas que funcionan dentro del realismo – como por supuesto Desde Allá, que ganó el León de Oro en Venecia – pero también a otros que trabajan de manera diferente, como El Club de Pablo Larraín. Quedé muy sorprendido por ejemplo con El Movimiento, la última película de Benjamin Neishtat, que me parece una gran versión de la actualización del universo de Sam Peckinpah. Por último, no debemos olvidar que una de las películas latinoamericanas más exitosas y sorprendentes del año pasado fue Relatos Salvajes de Damián Szifron, que incluye todos los estilos, ¡excepto el realismo!

Palmarés Oficial del Festival Internacional de Cine de Locarno 2015

La próxima edición del Festival de Cine de Locarno se realizará desde el 3 al 13 de agosto de 2016. El certamen desde ya espera por los films en competencia. Submit Your Film!

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