#Allmymovies

Robert Andrés Gómez

Desde el mediodía del pasado 10 de noviembre de 2015, y durante las siguientes 72 horas, el actor Shia LeBeouf se dedicó a ver toda su filmografía (29 películas) desde la más reciente: Man Down (2015), hasta su debut cinematográfico: Desayuno con Einstein (1984). Un maratón que tuvo lugar en el Angelika Film Center de Nueva York.

La iniciativa, que bautizó con la etiqueta #Allmymovies (Todas mis películas) es la nueva propuesta creativa del actor tras su instalación ‘ImSorry’, esa particular manera de disculparse bajo una bolsa; y su clip de autoayuda ‘Just Do It’.

En el camino han quedado no pocos episodios de explosivo carácter y amarga relación con los medios y también con los propios estudios que en cierta medida se han distanciado del protagonista de la primera trilogía dedicada a las criaturas de Hasbro: Transformers.

A LeBeouf le han respaldado una vez más sus compañeros de manifiesto Nastja Sade Rönkkö y Luke Turner, todos tres firmantes de eso que llaman Metamodernismo y definen como ‘la condición mercurial entre y más allá de la ironía y sinceridad , la ingenuidad y el saber interior , el relativismo y verdad , el optimismo y la duda, en la búsqueda de una pluralidad de horizontes diferentes y esquivos’.Esa búsqueda apostó a una nueva oscilación resumida en esas 72 horas. Mientras en otras salas del recinto se daba lo más reciente de Gaspar Noé (Love); durante tres días, LaBeouf ofreció un recital de parpadeos, bostezos, semisonrisas, risas, muecas, tedio, entusiasmo, sueño y más frente a lo que transcurría en pantalla. A decir, una filmografía convertida en un viaje hacia el pasado. Un tránsito retrospectivo de tres décadas sobre el LeBeouf artista, intérprete indie, héroe juvenil y estrella infantil en ciernes.

La esperada ola de vítores, bromas y sí, un amplio catálogo de memes no tardó en llegar. Todo ello, entre la necesaria hidratación y consumo de alimentos del actor; también con el agotamiento convertido en parte del todo, apartando tiempo para echarse en el piso y dormir un poco.

Junto a LeBeouf, hubo espectadores que se sumaron a este peculiar ejercicio, aún y cuando su interacción con ellos fue más bien poca. Los más osados le saludaron con un apretón de manos o incluso aprovecharon para ocupar su butaca entre película y película. Otros le acompañaron en el acompasado recital propuesto desde la pantalla. Una pantalla que en todo momento permaneció ausente del espectador digital; a quien correspondió el seguimiento de ese único plano fijo, con una paisaje humano cambiante, mientras él asistía como protagonista y objeto del ejercicio en cuestión.

Allí, LeBeouf se convirtió en la película toda. Una película de cine dentro del cine. Un relato continuo al servicio de una audiencia mundial. Y también, ejercicio constructivo de una personalidad volátil pero que ha consentido –al menos así lo parece-, en generar proyectos más retadores. Entre ellos este gesto que LeBeouf decidió realizar no en el sillón de su casa, sino en una sala de cine, como espacio de contemplación, y espacio para ser contemplado.

#ALLMYMOVIES ha quedado regristrado en newhive.com/allmymovies

Twitter: @cinemathon

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s